10 diciembre 2014

Los hoteles-riads más cool de Fez (1ª parte)

Acabo de volver de Fez con miles de imágenes todavía en la retina tras haber visitado los riads que, a mi juicio, mejor reinterpretan la decoración y atmósfera típicas marroquíes. Entre los cientos de pequeños hoteles que pueblan su medina, he hurgado y hurgado hasta descubrir los que destacan por un gusto exquisito.

Le Jardin des Biehn

LE JARDIN DES BIEHN

www.jardindesbiehn.com


Catherine y Michel Biehn han restaurado con muchísimo encanto este palacio de verano de un pachá. Nada más atravesar la puerta de entrada quedé sobrecogida por su inmenso jardín andaluz, escoltado por paseos de zelliges, arroyos y estanques, que me recordó la exuberancia de una jungla tropical y a la vez el sosiego del huerto de un cura. De día huele a romero, verbena, geranio, rosa, flor de naranjo… y, al anochecer, a dama de noche, gardenia y brugmansia. 

Jardin des Biehn
Un oasis vegetal en el corazón de la medina

Jardin des Bienh
La fachada del riad con sus tonalidades ocres y turquesas

Entre los árboles centenarios y cientos de especies botánicas, sobresalen también algunas plantaciones de hierbas aromáticas, verduras y frutas que Driss, el jardinero, cuida amorosamente antes de llevarlas a la cocina. Allí, el chef Hicham Moufid prepara deliciosos platos para servirlos en el colorista Fez Café, que presenta en su carta de pizarra una cocina actual y ligera: el agua de rosas se combina con el azafrán, la berenjena con el cordero, la miel con el albaricoque, el pichón con el membrillo… Refleja todo lo que venía buscando: ese arte de vivir a la oriental que permite morder un higo maduro, todavía caliente por el sol, o pringarme los dedos con una salsa perfumada con especias hasta entonces desconocidas.

Jardin des Bienh
Mesas y sillas pintadas en verde esmeralda

Jardin des Biehn
Camas turcas para descansar en la sobremesa

Me dirijo hacia la habitación –en total dispone de 5 suites y 4 dobles completamente diferentes- acompañada por el vuelo en lo alto de golondrinas, cigüeñas, pichones, palomas y mirlos, el murmullo de las fuentes, y la llamada a la oración de los muezzines. Allí descubro antigüedades y preciosas telas, sábanas bordadas en algodón egipcio, productos cosméticos en el cuarto de baño a base de aceite de argán, la benéfica ausencia de televisión, una cafetera Nespresso, un pequeño refrigerador para mantener las bebidas frescas… y unas preciosas babuchas como regalo de bienvenida.

Jardin des Biehn
Atmósfera acogedora y bohemia en las habitaciones

Jardin des Biehn
Genial composición para encima de la cama

Al caer la tarde me acerco hasta “Le Bain Maure” para someterme al ritual del hammam. Para los que no lo sepan, consiste en un baño de vapor perfumado a la lavanda, limpieza a fondo con jabón negro y henna neutra, exfoliación con un guante keess, hidratación con una crema que contiene rhassoul y flor de hibisco, e instantes finales de relax con un té a la menta. ¡He descubierto el paraíso!

Jardin des Biehn
En "Le Bain Maure" te vuelves adicto al hammam... 

Jardin des Biehn
Qué difíciles son estas mezclas y qué bien quedan aquí

Jardin des Biehn
No te pierdas su "boutique" con piezas únicas a la venta

PALAIS AMANI

www.palaisamani.com


Este palacio histórico, de atmósfera íntima y discreta, sobresale por sus ambientes puros y sobrios, por su atmósfera contemporánea y relajante. Me impresionaron su salón, biblioteca, terrazas, hammam tradicional y spa con tratamientos, así como su jardín con plantas aromáticas y cítricos.

Palais Amani
Su patio con fuente al caer la noche

Palais Amani
Un entorno único para cenar

Palais Amani
Alfombras bereberes junto a muebles contempráneos

Palais Amani
Butacas actuales junto a viejas mesas de cobre

Palais Amani
El hammam preparado para el ritual del baño

Además, su bar en la azotea resulta perfecto para disfrutar de un té a la menta o de un cóctel ligero dejándose acunar por la efervescencia de las calles, unos metros más abajo, mientras que las 14 habitaciones y suites, todas diferentes, aseguran el mejor de los descansos. 

Palais Amani
Las habitaciones dobles, sobrias y acogedoras

Palais Amani
Una de sus inmensas suites

Palais Amani
Inclinación por el gris y el granate

Palais Amani
El colorista bar que da paso a la azotea

PALAIS BAHIA

www.palaisbahiafes.com


Edificado en 1700, esta antigua residencia de las mujeres de la corte de un pachá ha conservado intacta la mayoría de sus tesoros arquitectónicos, y quizá con un toque más femenino que otros establecimientos. Sus habitaciones y suites mezclan sabiamente el arte marroquí con objetos contemporáneos y antigüedades de diferentes épocas. 

Palais Bahia
El increíble corredor de la última planta

Palais Bahia
La habitación azul es mi preferida

Palais Bahia
Las habitaciones siguen el ritmo de la antigua distribución de la casa

Palais Bahia
Vidrieras de colores y terciopelos llamativos

Palais Bahia
Cuarto de baño en tonos marfil

Cuenta además con piscina, hammam y spa, bar en azotea (las vistas cortan la respiración...), y un restaurante que sirve platos marroquís, españoles e italianos, regados afortunadamente con vinos locales e internacionales.

Palais Bahia
La piscina con su original cascada

Palais Bahia
Zona lounge en la azotea

Palais Bahia
Desayuno frente a la medina cuando el tiempo lo permite

Palais Bahia
Su restaurante... absolutamente espectacular

RIAD LAROUSSA

www.riad-laroussa.com


Qué impresión da entrar en este palacio del s.XVII que a finales del XIX perteneció a Mehdi Mnebhi, ministro de guerra del sultán Moulay Abdelaziz, para transformarse posteriormente en escuela coránica. Su nombre rinde homenaje a Gaetano La Russa, antepasado de su actual propietario, Fred Sola, que emigró desde Palermo al norte de Marruecos hace dos siglos.

Riad Laroussa
El patio con su fuente y naranjos

Riad Laroussa
El ambiente indescriptible de la terraza de la azotea

Alrededor de su imponente patio con naranjos se reparten varias habitaciones y suites –algunas con chimenea y cuartos de baño de tadelakte-, un fabuloso spa con hammam, un sofisticado restaurante que presenta cocina fassi animada con vinos de Meknes, y una terraza alucinante que domina la medina.

Riad Laroussa
Una de las habitaciones que se decanta por las tonalidades anaranjadas

Riad Laroussa
Otra de las habitaciones, con un aire más masculino

Riad Laroussa
Algunas disponen de zona de estar

Riad Laroussa
Su Spa es uno de los más apreciados de la ciudad

ALGILÀ FES

www.algilafes.com


Esta propiedad árabe, renovada al más puro estilo moresco, agrupa en realidad tres mansiones interiores en las que han aportado su toque los mejores artesanos de la ciudad: decoraciones en yeso, alfombras bereberes, maderas cinceladas, azulejos, vigas a la vista, paredes pintadas con pigmentos naturales…

Algila Fes
Hay que asomarse a los patios para descubrir toda su belleza

Algila Fes
Candiles de bronce y fuente con pétalos de rosa

Sus 12 habitaciones y suites se reparten por tanto alrededor de tres patios con palmeras, fuentes y salones, mientras que la terraza brinda su espacio para los desayunos y cenas. Su servicio de masajes a base de aceites de argán, rosa y flor de naranjo te transportará al séptimo cielo...    

Algila Fes
Camas con baldaquino de vistosas telas

Algila Fes
Las paredes, estucadas con grandes rayas

Algila Fes
Habitación duplex con zona de estar en la parte de arriba

Algila Fes
Original mezcla de estilos en la vajilla

RIAD MAISON BLEUE

www.maisonbleue.com


En la mansión que en el s.XIX perteneció a Moulay Ver Arbi El Alaoui, eminente juez y profesor de teología, y posteriormente al filosófo Aziz Lahbabi, y propiedad ahora de la familia El Abbadi, se descubren tres casas conectadas interiormente que siguen el gusto marroquí con influencias modernas.

Riad Maion Bleue
Destellos nostálgicos en su patio con piscina

Riad Maison Bleue
Velones, viejos instrumentos, cuencos artesanales... por aquí y por allá

Riad Maison Bleue
Rincones mágicos

Nada más llegar al patio principal, con piscina y un jardín de palmeras y mandarinos, te ofrecerán un cuenco de leche aromatizada a la flor de naranjo y dátiles rellenos de almendras. Las 18 suites se distribuyen entre éste, otro patio con antiguos astrolabios, y galerías con techos esculpidos en madera. La casa azul también dispone de dos terrazas con piscina, restaurante de cocina marroquí, un bar lounge, y spa y hammam en su casa hermana, La Maison Bleue.

Riad Maison Bleue
Las habitaciones se decantan por una estética más moderna

Riad Maison Bleue
Atmósfera romántica en el restaurante

Riad Maison Bleue
Salones relajantes con telas neutras

Riad Maison Bleue
El hammam con sus camas de mármol

1 comentario:

  1. Conozco el hotel Jardin des Biehn y puedo confirmar que es tal como se describe en la reseña y el hammam muy recomendable. Fez es un destino muy interesante, pero la selección de hoteles que aqui se presenta lo hace todavía más apetecible.

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